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Mostrando entradas de mayo, 2016

Di con el virus.

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Desbastado por lo ahora llamado: situación país, decido abrir el espejo de la librería. Ese centro comercial siempre me pareció extraño, no tanto por la librería que emana magia y me atrapó por sus tantos espejos, sino que es aquella parte del rompe-cabeza fuera de lugar. Como dije: me ganó la desgana y abrí el espejo. Ya dentro de él pude continuar con mi búsqueda. He ido a esos lugares que son épocas donde todo el mundo ahora dice; fue mejor. La verdad, es que es así, entré a varios supermercados y estaban llenos de productos. Hice lo mismo en diferentes ámbitos, con ferreterías, talleres, farmacias, bodegones y panaderías. Todo en perfecto orden y rebosante.  Las librerías llenas de libros de Borges, de Cortázar, de Sábato, Andrés Eloy Blanco, Miguel Otero y sus poemas y su casa muerta siendo un boom. Fiodor apenas pensando en Los Hermanos Kamarazov, y un Neruda sin el nobel, definitivamente: otra época. Las carreteras asfaltadas, los transportes completamente habilita...

POEMA XIV.

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El desánimo tiene piernas y ésta vez no pude huir por la izquierda. Soy un poeta sin musa, un pintor sin pintura, Soy aquel libro viejo que ya no leen. No quiero explicar cómo me convertí en el jugador que erró el penal de ganar. Me he vuelto una vela, Me he ido consumiendo y mi llama a punto de apagarse está. ¿Qué devoto prenderá un velón a mi honra? Siendo tantas cosas me he ido quebrando, Al final he terminado como un espejo que ha servido de puerta De guía, Pero también de escudo contra piedras. El desánimo ha sido veloz y me ha abrazado, Al cuerpo llamas y sigo siendo frío. Sudo y toso, en mis ojos hay ayeres. Veo al Barcelona alzando la copa A mi padre riendo Me veo en la cama siendo un chico a mar abierto. ¿Será que han robado partes de mí? ¿Será que sólo queda el espejo roto? ¿será que también me robaron el mes de Abril, o todos? Ya la llama se apagó. No hay quien prenda otro velón, Me han asesinado tantas veces con la daga del o...

El hombre que mató a los altos.

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Mickey, tenía una extraña teoría plantada en su cabeza. Él, por su pesimismo y falta de sueños, tuvo unas caídas muy feas en su vida. Por ser falto de sueños no quiere decir que no era un luchador, porque lo fue, hasta el último segundo, hasta el último dolor de huesos. Él como muchos, sólo quería una pizca de amor eterno y la vida no se lo dio. Triste, porque la vida es así, es un pañuelo que trae las bacterias de tener cuando uno no quiere y cuando sí, no. Esto le pasó a Mickey varias veces, nunca se rendía.  Él no era perfecto, lo sabía, era consciente de ello y su solución fue amar hasta el mínimo error. Le gustaba pintar por las tardes y tratar de tocar el piano en las noches, era una persona creadora, amaba el arte y todas sus ramas. Era un chico entretenido, con carácter para algunas pedante y con otras todo un Don Juan. Vivía de extremos, de pocos puntos medios, él era así, todo un personaje. Mickey, en su deliberadas tardes, empezó analizar sus casos en el amor y a e...