Cosas sencillas
Claro que quiero. ¿Cómo no voy a querer despertarme con alguien al lado de mí en mi cama? Sí, quisiera que mi primer pensamiento fuera el de ser la persona más afortunada del mundo. Como si no fueran mi debilidad los olores, como si no deseara quedarme con ese olor impregnado durante todo el día. Claro que quiero. Quiero despertar y tener ganas de preparar el desayuno mientras ella aún está en la cama. Como si sólo por su silueta allí, cómoda, se hubiera ganado el mundo entero. Quiero eso y más. Quiero darle un beso en la frente antes de marcharme al trabajo y que, antes de irnos a dormir, ocurra lo mismo luego de rozar nuestras narices. Y es que yo quiero poder entregarme de nuevo. Pero quiero darlo todo aunque no tenga nada. Quiero escribirle como loco, leerle como loco. Que al cine le falten películas y que tenga que escuchar nueva música cada semana por falta de canciones. Yo quiero que seamos la bandera que demuestre que el romanticismo no ha muerto y que d...