Historias de un verano VII: Lluvia
Tengo el presentimiento de que nos estamos acercando al final de estas historias de Un Verano . No es porque no me gusten; es más bien porque está siendo suficiente. Han pasado seis años desde que salió el libro y once desde que se empezó a escribir. He mudado de piel muchas veces desde entonces y, aunque me encanta ver hacia atrás para ver lo que he caminado, creo que ahora buscaré analizar la siguiente fase. ¿Puede ser el segundo libro? ¿Pueden ser escritos viejos que no publiqué o que sí publiqué? Lo sabrá el mañana. Por ahora, solo doy este pequeño aviso. Ahora sí, pasemos a hablar del poema de hoy. Como dice el título, se llama Lluvia . Y lo que dice es hermoso, aunque no recuerdo dónde ni cuándo lo escribí, tampoco el porqué, pero lo puedo deducir. En el hogar donde crecí hay o había un sofá pegado al ventanal de la sala. Allí también tuve mi escritorio por un tiempo. Recuerdo muchas noches allí, sentado, leyendo o escuchando los días o noches de lluvia. Ese ventanal es muy grand...