Desde El Exilio
Desde hace varios años me di por vencido con el tema de la política, sin embargo nunca he dejado de hacer mis propios razonamientos, mucho menos he dejado de observar al mundo pese a que evito ver noticias. Es inevitable, vivir te lleva a respirar política. La verdad es que nunca dejará de ser importante y es algo que debemos aceptar, sobre todo es algo en donde se deben involucrar nuevamente las nuevas generaciones, puesto que hemos dejado que estos papeles sigan siendo llevados por personajes obsoletos.
Ahora que menciono la palabra: obsoletos, puedo decir que ese es un buen resumen de lo que es la política de hoy en día, una política que es de papel y llena de fanatismo, donde los pocos rostros de generaciones más jóvenes simplemente son usados en los planes de las mismas caras de siempre, en los planes de aquellos políticos ya expirados. Lo triste de esto es que muy pocos se dan cuenta. Y es que es difícil, pues el sistema en el que vivimos actualmente nos mantiene distraídos, las modas se cuelan más rápido en casa ya que accedemos a ellas cada mañana. Deben ser muy pocas las personas que se levantan y no revisan su celular como inicio de su rutina.
Hemos llevado por un mal camino la tecnología, ha sido nuestra decisión, vale aclarar. Pareciera ser que va a ser un sacrificio poder cambiar estas rutinas. Pero no quiero adentrarme allí, sólo traigo esto a la mesa porque también es parte del problema, de este que nos lleva a tener tantos gobiernos y dictaduras de mierda.
Habría que empezar por decir que hoy existen dos bandos populares: o eres de derecha o eres de izquierda. Nadie quiere darse cuenta de que para construir se necesitan ambas manos. No se termina de entender que esto no es un partido de fútbol, esto no es un Barcelona contra Madrid, y por eso los colectivos siguen ciegos.
Esto que escribo no es el objetivo de este escrito, pero es parte de los pensamientos que he tenido estos días. La política es un tema al que le he dedicado bastante tiempo en mi cabeza, siempre tengo ideas para expresar la frustración que siento, pero la meditación nunca acaba y tampoco nunca llego a estar satisfecho con las cosas que he escrito, porque las decepciones constantes que trae la política terminan pausándome, porque siempre hay cosas para agregar, porque siempre me lleva a ver lo asqueroso que puede llegar a ser el ser humano, y esto es un hecho lamentable.
No quiero ofender a nadie cuando digo que el humano es asqueroso, obviamente hay excepciones, no hace falta aclarar que ser humano también es moverse dentro de los errores, pero una cosa es equivocarse y otra actuar con maldad.
Venezuela, desde su fundación, ha tenido una serie de sucesos muy bruscos. Hemos tenido personajes muy ilustres y otros muy bárbaros, hemos sido un pueblo bondadoso y la historia marca que los buenos somos más, que en los aprietos más graves sacamos lo mejor de nosotros. Esta tragedia es una prueba de ello.
Desgraciadamente, nuestras antiguas generaciones no pudieron controlar los impulsos del poder y el dinero, llevando al país a tener décadas de malos gobiernos, creando así a través del tiempo una sociedad perdida.
Esto llevó a la creación de la peor desgracia de nuestro país, a lo que hoy en día llamo el mal absoluto, al ente que me hace decir que el humano no tiene límites al ser cínico. El Chavismo, junto a cualquier corriente ideológica que se le una o haga apología de este, es el mal y la peor escoria que puede existir actualmente.
No voy a narrar todos los hechos que han ocurrido desde hace más de 27 años, porque sólo basta ver el presente.
Vargas nuevamente pasa por una tragedia, sumándose otros estados cercanos. Una desgracia que saca lo mejor del venezolano, y lo peor del Chavismo. También se puede incluir “a la política en general”, puesto que Venezuela es un tablero donde hay varios grupos jugando, y en el medio de todo esto estamos nosotros sufriendo por decisiones tomadas por las ansias del poder, decisiones tomadas por fanatismo y egos, decisiones tomadas por personajes obsoletos.
¿Cómo es posible que robes a fallecidos?
¿Cómo es posible que obstaculices ayuda?
¿Por qué demoras el rescate?
Se me hace inaudito que los intereses políticos terminen afectando a miles de personas que podrían ser salvadas, y que eso parezca más importante que los fallecidos.
¿Cómo no pensar que el humano es cruel?
y
¿Cómo no pensar que algo divino nos está hablando?
Desde el exilio la impotencia es más grande, el dolor se acumula a través de los años que se lleva por fuera y cuando suceden estas cosas se suma con el dolor de tu vida pasada. Venezuela no deja de doler, aunque tampoco deja de tener esperanza, porque ser fuertes es una de nuestras características.
No encuentro palabras que me consuelen, aunque permanezca en silencio como si pudiera llegar a entender lo que está pasando, y aunque no llegue a hacerlo, sólo espero que toda esta catástrofe, que toda esta historia vivida, desemboque en un cambio en donde Venezuela y el mundo en general puedan vivir en paz.
Que Dios, o el universo nos proteja,
y que cese para siempre el mal.
Gabriel Maldonado.
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