Notas: Estaba en Llamas Cuando me Acosté
Escribo desde la comodidad de mi cama, han pasado dos días desde que mi cuerpo está en llamas, y no hay una mejor descripción que esa, y si quieren algo visual les dejo al final la portada de Wish You Were Here By Pink Floyd (1975). Tal vez esa imagen les puede decir mucho más.
Tenía mucho tiempo sin enfermar así; una fiebre que no se apaga unos huesos que te dicen están delicados, la espalda es la que mas sufre entonces debo moverme de derecha a izquierda, de izquierda al centro, abrazo una almohada y luego la cambio por otra. Es de esos refriados que matan a los hombres, pero juro no exagero, tal vez Charly estaba en fiebre cuando escribió estos versos que hoy me sirven de título de Rezo Por Vos, agregando que Gus usó la idea para la narración de aquel Crimen que los humanos siguen cometiendo.
Decidí escribir esto mientras el té para el refriado que espero me duerma, se enfríe un poco, porque mis ojeras no aguantan más, la corta respiración en la madrugada me levanta y no me parece algo más terrible (que lo hay) que no poder dormir plácidamente.
Pensar en cuantas veces he podido estar así me desempolvó viejas memorias. Hace al menos 21 años, hubo un eclipse solar que se podía ver un poco desde donde estaba, el problema es que no tenía ninguna herramienta para poderlo ver bien y protegido. Estaba en el estacionamiento cerca de la cancha de arena de la residencia San Cristobal, habían muchos carros viejos con vidrios oscuros. Mi curiosidad podia más, entonces decidí ver el eclipse a través de un viejo vidrio oscuro, mi memoria no está tan clara, pero tengo una imagen borrosa en la que la luna claramente se estaba posicionando al frente del sol.
Al día siguiente amanecí con una fiebre que me tumbó por dos semanas, no recuerdo qué tan grave fue, si me dolían los huesos o la espalda, pero sí ese ardor en los ojos, las llamas que queman ahora mi cuerpo.
En esos días falté al colegio, me perdí de aprender a dividir por dos cifras, algo que seguro me cueste hacer ahora. Tomé mucha chinotto y recuerdo que lo que me curó fue reírme viendo la pelota de letras con mi mamá en su cuarto, ¡un visionario el tipo!
Espero que esta noche si pueda sudar todo lo que tengo que sudar, botar esa peste y lavar las sabanas, para que el apetito y las ganas de levantarme de la cama (que no sé si me quema) vuelvan.
Escucho un video de lluvia fuerte y truenos, tomo sorbos del remedio, Odin descansa en la esquina de la cama como si me protegiese, sospecho que hoy puede que gane yo.

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