Historias de Un Verano IV

 Cada vez que repaso Un Verano, le encuentro miles de detalles, no termino de entender que es un libro que se escribió hace seis años y que comenzó hace 11. Sin embargo, más allá de la incomodidad que siento con algunos poemas, me gusta ver a ese escritor joven, existencialista y crédulo. Puedo ver la larga distancia que nos separa, no sólo por los años que han pasado sino por las letras que ahora escribo, y aún así hay puntos de encuentros, como estos versos que pueden aún representar ciertos valores que conservo; dar todo. 

Puede que para esto se escribió Un Verano, para que yo pueda tener una medida del tiempo, comparar, recordar y contentarme de que aquí sigo escribiendo con pausas y con prisas, escribiendo mi vida y mis mundos.


TODO. 


Me he entregado

completamente.

Todo de mí he dado;

la tez

los ojos

el cabello,

las manos y los pies.

Todo, he dado todo:

¡hasta el alma! 

y no he puesto nada en venta,

no,

¡eso jamás! 

y es que el cielo

me susurró;

hay una estrella

que se adueñó de ti.

Nunca puse nada en venta,

que pertenezco a una estrella,

fluyo como el agua del río hacia 

el mar.

Estoy dando todo.


Canción.


Gabo.

Sebastian Clark.

Berenice,





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