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Historias de Un Verano V

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Me pregunto si este poema, que leerán al final, lo habré escrito en aquella ventana gigante de mi viejo cuarto. Seguramente había fumado un cigarrillo, un Belmont, para ser precisos. Era de noche, sin duda. Me atrevo a decir que Un Verano originalmente se escribió siempre de noche.  ¿Qué me cuestionaba? Probablemente había pasado algo que estaba haciéndome dudar, como si mi intensidad, como si escribir, como si preguntar fuera un delito. Peor aún, como si la honestidad tuviera un precio.  El que escribe siempre ha sabido meticulosamente cuestionarme y defenderme; esto es un hecho que sigue siendo así. Hoy en día, puede que lo haga con más certeza. Esta noche podría decírselo a quien escribió este poema: que seguimos siendo así, que seguimos atesorando los momentos, que los huesos siguen soportando. Seguimos siendo una piel hecha de preguntas; seguimos persiguiendo las respuestas.  Y claro, nunca dejaremos de beber la verdad. EL QUE ESCRIBE Poeta, ¿siempre eres así? ¿Te c...

Historias de Un Verano IV

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 Cada vez que repaso Un Verano, le encuentro miles de detalles, no termino de entender que es un libro que se escribió hace seis años y que comenzó hace 11. Sin embargo, más allá de la incomodidad que siento con algunos poemas, me gusta ver a ese escritor joven, existencialista y crédulo. Puedo ver la larga distancia que nos separa, no sólo por los años que han pasado sino por las letras que ahora escribo, y aún así hay puntos de encuentros, como estos versos que pueden aún representar ciertos valores que conservo; dar todo.  Puede que para esto se escribió Un Verano, para que yo pueda tener una medida del tiempo, comparar, recordar y contentarme de que aquí sigo escribiendo con pausas y con prisas, escribiendo mi vida y mis mundos. TODO.  Me he entregado completamente. Todo de mí he dado; la tez los ojos el cabello, las manos y los pies. Todo, he dado todo: ¡hasta el alma!  y no he puesto nada en venta, no, ¡eso jamás!  y es que el cielo me susurró; hay una est...

Historias de Un Verano II

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 Esta historia es más corta. Este poema pertenece a los 40 y tantos poemas originales que escribí. Todavía tengo esos poemas sin editar y con fechas como títulos. Lo curioso de este poema, es que lo escribí a mano, no directamente de la pc. Según la fecha del escrito era viernes, y tiene sentido por las "sirenas dando alertas" recuerdo que estaba en la ventana escuchando la noche, estaba con ansiedad y es por eso que no podía dormir, pero para esas fechas no se mencionaba tanto esa palabra. Lo escribí a oscuras ni siquiera quise prender la luz y es que sospechaba que algo pasaba, era la intuición que les conté en la historia anterior. Resignación no fue mas que un poema que me ayudó a dormirme y que ahora lo leo y pienso que estaba en una fase de negación, algo estaba roto y no podía repararlo, por lo menos no yo.  Fue un 28 de agosto del 2015 cuando me resigné, a las semanas de tal fecha recibí la sentencia y claro está que al final de cada noche seguí preguntándome por las...

Historias De Un Verano I

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A punto de cumplir los 21 años, decidí empezar a escribir lo que fue mi primer libro: Un Verano.  Era julio del 2015, estaba muy enamorado, estudiaba filosofía y escribía casi a diario debo decir que no me gustaba mucho lo que escribía, pero lo intentaba, había recién leído una entrevista larga que tuvo el Gabo, donde hablaba sobre crear el habito de escribir así sea una línea, todos los días. Intentando seguir sus consejos e inspirado por todo lo que estaba leyendo (en ese momento era un lector voraz) decidí empezar un proyecto que me diera la posibilidad de crear un libro.  Mi rutina no era nada pesada, estudiaba en las tardes y entre semana trabajaba unas cuatro horas máximas llenando frascos de turron y "cucuruchos", trabajaba porque no quería pedirle de más a mis padres para mis cosas personales. Llegaba a la casa a las 12 del mediodía pasadas comía y me iba a la uni. Cuando llegaba a la casa ya después de las 6 de la tarde me sentaba en mi cuarto prendía mi computadora ...

Volví a Rayuela.

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Me quedé pensando en la París de Rayuela. Me quedé en ella, pasee un rato por ella. He vuelto a saborear la amargura y la dulzura de sus cafeterías, también he obtenido el tiempo para ver los parques, todas las aceras y calles. Ha sido inmediato que me asomé, que entré, que me volví un escabullirse en el cuerpo de o en lo que fue Julio. Ha sido un disparo, mi acento se cambió, se moldeó y solamente me falta un gato para ponerme a fantasear. Y no deja de ser poesía el desorden en el cual me encuentro. Al lado está a quien Julio llamaría su maga, sus cafés por las mañanas. Y lo poético es que yo también puedo hacerlo, pero esta maga ha jugado bien las cartas, diría yo, y también le quitaría un poco el olor a cigarro. Le agregaría viajes en sus ojos de miel y en sus piernas esperanzas.  Para resumir la diferencia; un montón de cosas. Dejo el café, los bares y los incontables momentos buenos, ella es mi maga y también es relinda. En fin. Todo es sumamente poético, y lo sé porq...